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Cendas – FVM: 10 salarios mínimos cada día se requieren para alimentarse

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Advierten que el salario mínimo cubre el 0,6 % de la canasta básica alimentaria

 Juan Pedro Antonuccio / El Pitazo

«Comenzando el gobierno de Hugo Chávez teníamos en nuestra data que con un salario mínimo y medio se podía adquirir una canasta alimentaria», afirmó Oscar Meza, director del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM) este jueves, 22 de febrero.

El doctor en economía recordó que cuando el exmandatario era candidato presidencial, escandalizó a la opinión pública por la diferencia existente entre el salario mínimo y la canasta alimentaria: con un déficit del 33,33 %.

«Ahora necesitamos 158 salarios mínimos. El déficit es de 99,4%», dijo. 

Meza explicó que, según los cálculos del Cendas – FVM, se requieren cinco salarios mínimos y casi 18 dólares cada día. «Cada uno de nosotros necesita por lo menos cien dólares mensuales para alimentarse», agregó.

Las declaraciones del director del Cendas – FVM se produjeron durante la ponencia «2024: a 35 años del 27F de 1989. Malestar social, expectativas y necesidad de cambio», realizada en el piso 7 del edificio de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. 

Deficiencia política en la economía

A lo largo de su discurso, Meza expuso la relación existente entre el salario mínimo y las decisiones de los gobiernos venezolanos en el último medio siglo, así como su vínculo con la canasta básica y la canasta alimentaria. 

En el caso de los docentes escolares y universitarios, continuó, la situación tiene la misma dinámica. Detalló que los docentes suelen ganar alrededor de seis salarios mínimos producto de contrataciones colectivas. Este acumulado de sueldos permitía ganar en el pasado al menos 600 dólares; actualmente son solo 21. 

«Con todo eso, el salario promedio de un docente apenas cubre el 4 % de la canasta alimentaria. Hay profesores y maestros que no pueden llegar a sus puestos de trabajo porque no les alcanza ni para el pasaje», agregó.

El Cendas-FVM calcula que para enero de este año la canasta alimentaria familiar se ubicó en 535,23 dólares. Por lo tanto, el sueldo mínimo, equivalente a 3 dólares y medio, cubre 0,6 % de lo requerido.

«El cálculo de la CEPAL indica que la mitad de los ingresos en Latinoamérica se gastan en alimentos y eso se comprueba con la metodología del Cendas. El gobierno no publica la canasta alimentaria normativa desde el 2014», dijo. 

En 50 años el salario se contrajo 96,77 %

El salario mínimo se decretó en mayo de 1974 y era el equivalente de 104,65 dólares. Casi cincuenta años después, es de 3,38 dólares, lo que constituye una diferencia de 101,27 dólares menos y representa un 96,77% de pérdida.

Tras la aprobación de la Ley del Trabajo de 2012, el aumento del salario mínimo ya no depende de una Comisión Tripartita entre sindicatos, patronal de empresarios y gobierno, sino del Ejecutivo Nacional. Aunque se mantiene el mandato constitucional que vincula la canasta básica con el salario mínimo, en la práctica, el Instituto Nacional de Estadística no hace pública esa data.

No obstante, Meza considera la posible influencia de la brecha que hay entre la variación del tipo de cambio y la inflación.

«Entiendo que el gobierno hace esfuerzos por sostener un tipo de cambio que es artificial. Nosotros lo situamos en 81 bolívares», explica.

Según el también doctor en Economía, uno de los principales efectos está en la falta de oportunidades para la juventud.

«Antes uno podía pensar en el futuro. Eso para los muchachos es bastante limitado; la opción de la mayoría es irse y con eso perdemos talento». Eso hace que su perspectiva para el 2024 sea que «se seguirá generando autoempleo por parte de la gente y varios tipos de empleo precario, pero también hay oportunidad de negocio a pesar de este ambiente».

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