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Los últimos accidentes en zonas comerciales y residenciales de Puerto Ordaz, relacionados con incendios y explosiones por presuntas fugas de gas, mantienen en alerta a la población de Ciudad Guayana, que exige una exhaustiva investigación sobre las causas que permita corregir las fallas.

Usuarios de las redes sociales denuncian existencia de supuesto arsenal militar que incluía granadas y municiones en uno de los apartamentos afectados, propiedad de un funcionario militar.

Con motivo de la explosión por presunta fuga de gas en un apartamento del conjunto residencial Palmeras, que afectó a torres aledañas y dejó 12 heridos, el Colegio de Ingenieros en Puerto Ordaz instaló una comisión para investigar los daños de infraestructura y las causas del siniestro. Sin embargo, la opacidad dificulta este trabajo, señaló Pedro Acuña, presidente de dicho gremio.

Por otra parte, ciudadanos también cuestionan que actualmente se construyen edificaciones en la ciudad sin el aval correspondiente por parte del Colegio de Ingenieros.

“En el urbanismo y nuevos desarrollos de edificaciones no se ha considerado la obligatoriedad de visado y revisado por parte del Colegio de Ingenieros. La Alcaldía hace caso omiso. Cada proyecto debe tener el visado y revisado del Colegio de Ingenieros. La respuesta que hemos tenido cuando planteamos esto es que la cobertura de esos proyectos es autogestión y dependen del Ministerio de Transporte y Comunicaciones o del Ministerio de Hábitat y Vivienda”, dijo Acuña.

Sin permisología 

Acuña dio algunos ejemplos de las consecuencias que trae la falta de participación del gremio en el diseño de revisión de los proyectos. Entre ellos citó las paradas de Transbolívar y las construcciones habitacionales de la Misión Vivienda Venezuela. Sobre estas últimas, afirmó que se construyeron sin permisología ni visado del Colegio de Ingenieros.

“Por ley somos asesores del Estado y guardianes del interés público. Esa opacidad con que se trabaja se demuestra en contratos a empresas sin revisión de especialistas. La Misión Vivienda Venezuela se construyó sin el análisis de los servicios básicos para ese urbanismo”, agregó.

Esto a su vez se traduce en el colapso de servicios de electricidad, agua, drenajes, entre otros. Para el proyecto de construcción de la sede del Banco Central de Venezuela en Puerto Ordaz, obra paralizada, tampoco se tomó en cuenta al Colegio de Ingenieros. Además, en la mayoría de estas construcciones no hay valla con la información correspondiente a la obra.

“Se lavan las manos diciendo que es del poder popular. Queremos que entiendan que hay un colegio que tiene una responsabilidad por ley y que usen nuestros servicios como lo establece la ley”, reiteró.

Hay por lo menos siete proyectos de vivienda que lograron revisar y que no cumplieron con los requerimientos para su hábitat, y aunque presentaron el caso a la Corporación Venezolana de Guayana, las autoridades no prestaron atención a las recomendaciones.

Exigen investigación 

Aliana Estrada, coordinadora del Observatorio de Guayana, destacó que los hechos registrados en la urbe durante el último mes no son más que “la consecuencia de falta de organización, seguridad y de alertar a los ciudadanos con respecto a las causas de algunas explosiones por fugas de gas y el caso del incendio de Karuay, que las autoridades no han dicho las causas”.

“Todos estos acontecimientos, por distintas causas y consecuencias, nos deja en entredicho varios procedimientos que se daban en el pasado. El Colegio de Ingenieros entrega una acreditación donde inspecciona las estructuras que están en proyecto y las que finalmente se logran hacer. Ya el Colegio de Ingenieros no lo hace. Sin embargo, uno piensa cuál será el estado de las construcciones que se han dado en el estado Bolívar en todo este tiempo. ¿Será que estos ingenieros que hacen estos edificios están acreditados?”, señaló Estrada.

Recordó que entre los aspectos que prevé el gremio de ingenieros colegiado es lograr que las edificaciones sean antisísmicas, que se protejan de inundaciones, que se desarrollen en espacios donde se puedan construir, entre otros.

Agregó también la importancia de que el Cuerpo de Bomberos realice las inspecciones pertinentes. “Todo lo que tenga que ver con edificaciones debe tener una permisología, para saber si las condiciones de esa edificaciones están construidas bajo el cuido y resguardo de la gente”.

Además de la explosión que se dio el domingo 28 de agosto en residencias Palmeras, el pasado 15 de agosto también hubo una explosión por fuga de gas en un local de comida del centro comercial Babilonia.

Prevención 

Estrada hizo referencia a que desde hace un tiempo también se observa el mal manejo, transporte y almacenamiento de cilindros de gas doméstico.

“Es posible que yo, teniendo una bombona recién comprada, esta haya pasado por distintos municipios sin el debido resguardo y manipulación. Cuando llega a mí, no sabemos qué fecha tiene, si está en condiciones y puede estar descompuesta. Además, las ventas ambulantes de bombonas en la ciudad. Todo eso hace un compendio de situaciones que no nos permite tener garantía del procedimiento, de la vida de los ciudadanos y el alto costo que paga la gente por un mal servicio”, sostuvo la coordinadora del Observatorio Guayana.

Insistió en la importancia de una mejor dotación de equipos y recursos al Cuerpo de Bomberos, para atender las emergencias, así como la prevención.

“Estas explosiones son la derivación de causas que podemos evitar que ocurran en la ciudad: Bomberos haciendo inspecciones regulares, charlas preventivas en edificios de las comunidades, también el equipamiento para los bomberos”, puntualizó.

Lo perdimos todo

De los ocho pacientes ingresados al hospital Uyapar por la explosión -ocasionada por fuga de gas el domingo en la mañana- en Yara Yara, seis han sido trasladados a clínicas y otros centros de salud para ser intervenidos quirúrgicamente por diferentes patologías, como fracturas abiertas y otros traumatismos severos. 

Los organismos oficiales indican que los 12 ciudadanos heridos se encuentran bajo observación médica y que con la colaboración de la ciudadanía, fundaciones iglesias y el apoyo gubernamental ha sido posible recolectar los insumos necesarios para la recuperación de los pacientes.

Los familiares declararon que están agradecidos por todas las gestiones realizadas para ayudarlos “en este momento tan aterrador”.

Manifiestan que hasta los momentos, los organismos gubernamentales no les han indicado si recibirán apoyo para recuperar las estructuras “destrozadas” y pérdidas materiales generadas por la explosión en la Torre 1 del Conjunto Residencial Las Palmeras; ni de posibles lugares provisionales.

Extraoficialmente se pudo conocer que el estado de los pacientes hospitalizados en la Unidad de Quemados del hospital Ruiz y Páez es delicado.

Para ellos se requiere: Protosulfil, solución, apósitos, jabones antisépticos, sueros analgésicos y guantes (todo para quemaduras).

Testimonios

Yudith Quiñones, de 54 años de edad, es una de las pacientes que se encuentra hospitalizada en Uyapar. Ocupaba uno de los apartamentos del primer piso junto a su hija de 20 años y con una amiga de la muchacha, de 17 años de edad. 

Quiñones relató que antes del incidente, ella estaba en la sala de su casa. Las dos muchachas dormían en sus habitaciones. Pero la explosión “ocurrió muy rápido. No me desmayé, me cayeron escombros en la espalda; en medio del polvo y del cableado traté de llegar a la habitación de mi hija. La vi en el suelo, boca arriba y parte del segundo piso estaba sobre su rostro, pero me hizo señas con su mano, que estaba bien”, relató.

Quiñones añadió que el día viernes se había mudado al inmueble para que su hija estuviera residenciada más cerca de la universidad, pero “todo quedó destrozado, lo perdimos todo. Yo alquilé ese lugar, ni siquiera es mío”, lamentó.

Yuliveth Arias tiene 20 años de edad, según el VEN 911 Bolívar, fue la última persona en ser rescatada, presentando un traumatismo craneoencefálico severo. Este lunes fue trasladada desde la Sala de Emergencias del hospital hasta la Clínica San Antonio, requiriendo oxígeno por entubación endocraneal.

Su madre manifiesta que dos días antes de la explosión, Yuliveth se había inscrito en la universidad ya que estudia ingeniería industrial acompañada de su amiga Alexandra, quien vive en Los Pijigüaos, pero que se mudó hace cuatro días a Puerto Ordaz para estudiar ingeniería en sistemas.

A Alexandra la onda expansiva la arrojó a la calle cuando dormía en su habitación. Cayó al pavimento boca abajo. Se fracturó el brazo izquierdo y ameritó que la operaran. Perdió los dientes frontales, y le duele cada parte de su cuerpo.

Centros de acopio

La Fundación Vino Nuevo, la vigilancia de la Urbanización Yara Yara, Conjunyo Residencial Las Peonias y la farmacia Farma Humana (Puerto Ordaz), son centros de acopio para quienes deseen colaborar, también pueden dirigirse directamente a los hospitales

Con información de Jhoalys Siverio – CC | Camila Montilla López – Primicia

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