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Foto Observatorio de la Región Guayana

El estado de la troncal 10 y la poca capacidad adquisitiva del venezolano influye en el limitado crecimiento del sector económico en Bolívar, pese a la reapertura de la frontera Venezuela-Brasil.

Por Jhoalys Siverio @jhoalys 

Ciudad Guayana. El balance del sector económico en Bolívar, durante el primer semestre de 2022, no es de un gran repunte después de dos años de pandemia y el cierre de la frontera Venezuela-Brasil. Pese a su reapertura, la reactivación comercial y turística es lenta, de acuerdo con los resultados de este último trimestre.

“Hay que tomar en cuenta el estado de la carretera de la troncal 10. También que mucho de ese comercio va para otros estados, no solo para Bolívar, e indudablemente la poca capacidad de compra que tiene el guayanés”, señaló Austerio González, presidente de Fedecámaras Bolívar.

Reiteró que la reapertura de la frontera Venezuela-Brasil no significó un incremento considerable del movimiento del sector económico en Bolívar. Sin embargo, recuerda que apenas se recupera parte de la actividad previo a la pandemia por COVID-19.

“Después de dos años sí ha influido en algo, pero no es sustancial. El sector más beneficioso ha sido indudablemente el de alimentos. Esta es la mayor cantidad de rubros que entra por la frontera con Brasil, y la mayoría va para otros estados. Me imagino que a corto plazo habrá planes de importación y exportación que ayudaría a incrementar la movilidad económica entre los dos países”, agregó González.

Economía en Gran Sabana 

Precisamente, el municipio Gran Sabana tuvo cierto respiro, ya que la mayoría de los productos que allí se comercializan son alimentos brasileros. De hecho, la moneda de mayor manejo es el real, seguido del dólar.

El movimiento del sector económico en Bolívar ha sido lento. Ha habido más movimiento en las temporadas porque vienen turistas venezolanos y extranjeros. Obviamente, durante su estadía también consumen otros productos”, comentó el dueño de un local de víveres en Santa Elena de Uairén.

Anabella Maurera, por su parte, recuerda que tuvo que reinventarse durante el confinamiento. Su fuerte era el alquiler de habitaciones para turistas. Con el cierre de la frontera Venezuela-Brasil, se arriesgaba a irse por trocha. De Pacaraima traía alimentos y medicinas que luego revendía.

“Acá acostumbramos a cruzar frontera constantemente. Hay comunidades indígenas que les resultaba mejor cruzar por trocha hasta Pacaraima, que llegar a Santa Elena”, comentó.

Turismo lento

Las temporadas turísticas sirvieron para la movilización del sector económico comercial en Bolívar. En esa combinación, Santa Elena de Uairén en el municipio Gran Sabana, y zonas adyacentes, resultaron mejor beneficiadas que el resto del estado.

“Desde que se abrió la frontera, el flujo de turistas desde Brasil a otros estados no ha sido muy grande. Pero sí trajo movimiento a Santa Elena de Uairén, Roraima y San Francisco de Yuruaní. Movió mucho la economía de Gran Sabana”, destacó Gilbert Almarza, presidente de la Cámara de Turismo en Bolívar.

Explicó que en ese sentido, los operadores turísticos y de hospedaje mejoraron sus ingresos.

“En el resto del estado no ha sido muy significativo, principalmente por el tema de la vialidad que no es un atractivo”, lamentó Almarza.

Las proyecciones de Fedecámaras Bolívar son que a corto o mediano plazo se pueda incrementar la movilidad económica, no solo de Brasil a Venezuela.

“Hay que buscar enlaces empresariales para que rubros que sean venezolanos se puedan comercializar en Brasil. No es fácil por la situación de la industria venezolana, pero hay que buscar los mecanismos. Eso es fundamental para que pueda haber un oxígeno para el sector industrial y comercial”, sostuvo el presidente de Fedecámaras Bolívar.

No obstante, recordó que “ahorita, un factor determinante es la poca capacidad de compra del venezolano”.

De acuerdo con el Observatorio de la Región Guayana, “las principales actividades económicas desarrolladas por la población encuestada en Santa Elena de Uairén son la construcción, la actividad pública y el comercio. Sin embargo, las tareas asociadas al turismo, la hotelería y la agricultura comienzan a tener valor en la localidad”.

Crónica Uno

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