Publicidad

Leer que alguien venderá un riñón para pagar sus deudas o darse un gusto parece chiste, pero es una realidad. En esta nota dos especialistas detallan las razones por las cuales estas ofertas son un riesgo legal y mortal

María José Dugarte

Varias denuncias de venta de órganos en Marketplace, la plataforma de comercio electrónico de Facebook, se viralizaron durante la Semana Santa en Venezuela. Tras la inmensa exposición, las ofertas desaparecieron. Sin embargo, hubo consecuencias: tres personas fueron detenidas, incluida una menor de edad.

Las acciones y reacciones pusieron en foco la realidad del sistema de trasplantes en el país, que es compleja y no precisamente por la presunta venta de riñones por redes sociales, sino por las dificultades a las que se enfrentan los pacientes que necesitan uno desde hace años.

Son cientos de niños y adultos que cada día requieren de un trasplante para sobrevivir, o, por lo menos, tener una vida más cómoda.

Para comprender la realidad del paciente y la razón por la que no es seguro confiar en estas ofertas, El Estímulo responde preguntas frecuentes sobre el tema con la asesoría de Katherine Martínez, directora de la organización Prepara Familia, y Lucila Velutini, encargada de las relaciones institucionales de la Organización Nacional del Trasplante de Venezuela (ONTV).

¿Es legal vender un órgano humano?

Aunque hay países como Bélgica, Suecia, Dinamarca, Japón, Canadá y Nueva Zelanda que tienen una política de puertas abiertas a la existencia de una red de contactos mediante “centros de salud oficiales o privados en donde a las personas usuarias que detectan con determinadas características les pagan por sus órganos”, no es una práctica común.

A la fecha, solo Irán ha legalizado el proceso de compra y venta, “a través de una fundación gubernamental que registra a los compradores y a los vendedores, les realiza el estudio clínico y establece un precio fijo por el órgano”. Es decir, no es una venta sencilla y sin control.

Katherine Martínez explica las razones: “No es tan simple porque debe cumplirse un protocolo para hacer un trasplante. Hay que hacer exámenes. Identificar el donante. Debe estar presente un equipo médico importante, al menos 20 especialistas en algunos casos. Debe haber dos quirófanos para hacer, así como en las películas, el cambio de órgano”.

Prosigue: “No cualquier persona puede donar y conseguir un médico que se preste para una situación como esa, no creo que sea posible tampoco. En el caso de Venezuela, todavía queda un equipo médico de mucha ética (…)”.

Lucila Velutini, representante de la ONTV, señala además que todo dependerá del tipo de trasplante, si es de cadáver a vivo, o si es de vivo a vivo. En el primer caso, así funcionaría: “Por ejemplo, médicos especialistas, por lo menos tres médicos distintos, te declaran cerebralmente muerto y estás vivo únicamente por las máquinas que te ayudan a respirar, es cuando se le pregunta a los familiares si tú deseabas ser donante y así se procede a buscar a alguien en la lista de espera cuyos órganos y los tuyos sean compatibles. Así le das el regalo de la vida, y ese obsequio siempre es altruista. Eso es así a nivel mundial”.

En el segundo caso, el primer requisito es ser familiar y que exista hasta un quinto grado de consanguinidad. Sin embargo, eso no garantiza que se pueda al 100%.

Velutini detalla también: “Siendo específicos, el riñón de un niño no le sirve a un adulto, la forma y el tamaño del riñón deben ir a acorde a la forma y tamaño de quien lo recibirá. No es aleatorio”.

¿Qué dice la ley venezolana?

Desde que se conocieron las denuncias de venta de órganos humanos, la ONTV ha resaltado que “el comercio de órganos humanos para trasplante en Venezuela está penado en nuestra ley vigente (2011) en su capítulo VII Artículos 45 al 52”.

El nombre completo es Ley sobre donación y trasplante de órganos, tejidos y células en seres humanos y desde el inicio hace énfasis en las razones.

  • Artículo 10: “Está prohibida cualquier transacción comercial, compensación monetaria o retribución material, directa o indirecta por los órganos, tejidos y células a ser usados con fines terapéuticos, de investigación o docencia. La donación de órganos, tejidos y células, solamente deberá realizarse a título gratuito. Se prohíbe, en consecuencia, y será nulo de nulidad absoluta y no tendrá valor jurídico alguno, el acto o contrato distinto a la donación (…)”.
  • Artículo 18: “Serán admitidos como donantes de órganos, tejidos y células con fines terapéuticos, los parientes hasta el quinto grado de consanguinidad, el o la cónyuge, el concubino o concubina en unión estable de hecho durante los dos últimos años como mínimo, entre quienes se hubiere comprobado el nexo por una autoridad civil y además la compatibilidad entre donante y receptor mediante las pruebas médicas correspondientes”

Sobre las penas, la ley señala:

  • Artículo 45. “Quien pague, medie o transe con propósito de lucro en la procura de órganos, tejidos y células para fines terapéuticos, será sancionado con penas de prisión entre cuatro a ocho años”.
  • Artículo 46: “El profesional de la salud y otros que participen en la ablación y trasplante de órganos, tejidos y células de un donante vivo o muerto, con conocimiento de que los mismos han sido o serán objeto de una transacción comercial, serán sancionados con prisión de cuatro años a ocho años”.
  • Artículo 47: “Incurre en delitos contra la fe pública, previstos en el Código Penal, quien: 1. Ofrezca trasplantes sin contar con el otorgamiento de la certificación
    correspondiente por parte del Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de salud; 2. Conserve tejidos y células, sin contar con la autorización correspondiente.

Además la ONTV advierte a los vendedores: “No invente. Existen muchas formas legales y no peligrosas de obtener dinero sin arriesgar la vida y la libertad”.

¿Quiénes son las víctimas de la compra y venta de órganos en Venezuela?

Posiblemente, los pacientes más urgidos y desinformados. Si bien la ley deja claro que las personas con enfermedades crónicas que ameritan trasplantes son prioritarias, en Venezuela se suspendió el Sistema de Procura de Órganos y Tejidos (SPOT) el 1 de junio de 2017.

La Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene), entidad encargada del SPOT, indicó que la pausa se debió a las fallas en el suministro de inmunosupresores de inducción a escala nacional. Es decir, medicamentos de alto costo que suministraba el Estado venezolano a través del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS); y que se utilizan en la fase temprana del trasplante para garantizar el éxito del procedimiento y posteriormente para evitar rechazos.

Hay que aclarar que el SPOT hacía trasplantes de cadáver a vivo, los vivo a vivo se mantienen en bajo número, pero  suelen hacerlo en clínicas privadas y los precios superan los 65.000 y 70.000 dólares.

Martínez y Velutini concuerdan en que esta situación, la necesidad del paciente y la del vendedor, influye en parte en la existencia de este tipo de ofertas.

“Eso (la venta de órganos) es parte del impacto de la suspensión del programa de cadáver a vivo, que representaba el 80% de los casos de trasplantes. Se perdió el contacto de saber qué es lo ocurre. Además, uno también debe ubicarse en el sufrimiento de esa familia, por qué llega a ese nivel de publicar un anuncio como ese y la respuesta la misma. No conoce, no sabe (sobre trasplantes) y vive en una situación de pobreza extrema”.

¿Cuál es la situación para los pacientes hoy?

Hasta mayo de 2021 al menos 960 personas estaban en situación de espera, siendo 150 de ellos niños, según estimaciones de la ONTV.

No obstante, se desconoce la extensión de la lista de pacientes en espera por un trasplante. El Gobierno de Nicolás Maduro no hace públicas las cifras desde hace varios años.

En el caso de los niños y adolescentes víctimas de la inactivación del SPOT, Prepara Familia lleva la contabilidad de fallecidos: van 68 menores de edad desde 2017. Algunas de sus historias las cuenta Daniel Hernández, fotoperiodista de El Estímulo, a través de la serie Los niños del JM.

A la espera de los trasplantes

En noviembre de 2021, el Gobierno de Nicolás Maduro anunció que se retomarían los trasplantes de vivo a vivo en el Hospital Militar para poner en marcha el “Plan nacional de trasplante renal”. Se habló de al menos 20 cirugías para pacientes en proceso de diálisis con donantes vivos, pero hasta ahora no se ha concretado y de ser cierto, las especialistas han dicho que no es sostenible sin el SPOT.

Primero, son muchos los que esperan por ese donativo; y segundo, no hay condiciones.

“El programa de procura de órganos no se puede reactivar si no se cumplen todos los derechos y garantías involucradas. Derecho a la vida y la salud. Un hospital debe garantizar un servicio de agua continua, luz eléctrica, laboratorio, banco de sangre con las plaquetas a la mano, equipos de rayos X, tomógrafo, resonador. Tú no puedes sacar a una persona recién trasplantada a otro hospital porque estaría en riesgo esa persona. Tienes que contar con una unidad piloto con todo, y eso empieza por pagarle bien al personal”, sentencia Martínez.

La clave: educar para evitar riesgos

A pesar del riesgo, las dos especialistas consideran que las denuncias por la presunta venta de órganos por redes sociales fue necesaria.

“Es importante que se hablara en los medios y se volviera tendencia para que, de alguna manera, todos volvamos la mirada al tema y se entienda el riesgo y el delito. No vale la pena buscar esa salida. Es tan sencillo como que es imposible”, expresa Martínez.

Y lo reafirma la representante de la ONTV: “Es importante que la gente entienda que hay muchas otras formas de obtener dinero legal, que no afecte su vida, puesto que la extracción de un órgano mal hecha, sin atención médica especializada, en un centro hospitalario con todo lo necesario, puede generar la muerte. La venta de un órgano no va a salvar tu posición económica”.

El Estimulo

Publicidad
Artículo anteriorCréditos productivos y comerciales brillan por su insuficiencia y nulo acceso
Artículo siguienteA 20 años del 11 abril, José Manuel Puente: Ese terrible episodio enseña que los atajos en política y economía “son un mal negocio”