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Upata, 20 de abril de 2022. “La política es una porquería”, “La política es lo peor que le ha pasado a Venezuela”. Estas son algunas de las frases que usualmente acostumbro a escuchar de las personas que decepcionadas se expresan sobre el panorama político nacional y sus protagonistas.

También acostumbro a corregirlos y decirles que la política es una de las ciencias más hermosas inventada por el hombre, pero que tristemente en Venezuela, estamos llenos de “Politiqueros”, oportunistas que han hecho de la política su modo de vida, delincuentes que encontraron la mejor manera de engañar a la gente.

Recuerdo que mi madre me contaba que cada vez que los políticos de la época de mi abuelo, llegaban a la casa para hablar de sus ideas, una vez que se marchaban, mi abuelo les decía a sus hijos. “La política es pura pérdida, por gente como esa que no trabaja…es que el país se está llenando de sinvergüenzas”, Colombia década de 1960.

En defensa de las ciencias políticas, debo decir que desde que la humanidad es humanidad, ha existido la política y se define como la acción de convencer de tus ideales a tus similares, resolver diferencias, encontrar soluciones, acordar acciones en grupos y tomar decisiones.

Desde mi punto muy personal, considero que un verdadero político debe ser consecuentes con su discurso con sus principios y valores, debe tener palabra, honor, formación, educación, liderazgo. En nuestro país existe la política de las zancadillas, trampas, hipocresía. Ahora la versión más nueva de la política son los “políticos alacranes” enchufados. Gente que ocupa cargos políticos de peso y resulta que no le hablan a la mitad de su comunidad o familia.

Existen muchos ejemplos de politiqueros hipócritas en estos momentos en la nación, por culpa de estas personas, la gente que ha creído en un ideal o proyecto, terminan más lejos y decepcionadas. En este momento quienes se hacen llamar políticos, parece que su único interés es hacer el ruido necesario para llamar la atención del gobierno y le apliquen un toque de mantequilla y así aflojar la tuerca.

Muchos creen que por medio de la política las cosas en Venezuela no van a mejorar, pero difiero de ese punto y apuesto que el camino debe ser recorrido por medio de la política, seria honesta, sincera. No de la política hecha por los politiqueros de oficio, si no de la política que parte desde los fundamentos morales más profundos que requiere un país.

Empecemos con hacer política con la verdad, siendo serviciales, diligentes, elocuentes y oyentes. Un político que no escucha a su gente pierde el rumbo social.

Pongamos los intereses en común como prioridad y dejemos los particulares a un lado, primero organicemos nuestra política interna desde la casa, para luego pasar y tratar de convencer al vecino y finalmente al adversario.

Aunque muchos no lo crean, la política es vital para recuperar el país, solo cuidemos que no sean los politiqueros que se apoderen de nuestras luchas. No existe una fórmula mágica para salir del atolladero, no existe un mesías en la política, todos aquellos que se proclaman mesías, terminan por ser la versión más parecida a Luzbel.

Si queremos cambios de verdad, empecemos por hacer la política de la hermandad y unidad, tras un objetivo claro y grupal que nos beneficie a todos, así iremos avanzando un paso a la vez. Cuidémonos de los politiqueros disfrazados de ovejas. Ya a estas alturas de nuestras vidas estamos como curtidos en la materia para que nos sigan jodiendo.

@CandresMonsalve

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