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La Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores considera que el IGTF perjudica al consumidor y acarrea nuevos obstáculos a la hora de pagar, como los que ha enfrentado la población en el pasado, debido a la dolarización de facto, con la falta de billetes de baja denominación para recibir vueltos.

Ariadna García @ariadnalimon

Caracas. A Vanesa Bastidas le tomó más tiempo la semana pasada hacer cualquier compra habitual. Primero porque los establecimientos no aceptaban divisas, mientras entienden y se adaptan al cobro del Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) y segundo porque debía moverse hasta ubicar un local que sí aceptara dólares o cambiarlos por bolívares para finalmente poder comprar. 

La primera semana de entrada en vigencia del IGTF, que tras una reforma a la ley de 2016 grava las operaciones en divisas en efectivo o electrónicas, a excepción de las cuentas bancarias nacionales, generó caos en los comercios, desinformación y cobros arbitrarios a los consumidores. Para el sector comercial e industrial la medida debe prorrogarse debido a los obstáculos que ha impuesto su rápida implementación.

El cobro de un impuesto de 3 % a las transacciones en divisas genera todavía debates en el sector tributario, para algunos la ley tiene vacíos informativos o principios que podrían ser inconstitucionales al gravar tributo sobre tributo, en caso de que el consumidor pague IVA más el IGTF. 

La forma en que las autoridades han elaborado los instructivos ha provocado mayor desinformación y carga de trabajo. Asesores también se rompen la cabeza intentando disipar las dudas de sus clientes ante la improvisación del Estado, que no es nueva. 

Una trabajadora de de tienda de cerámicas y piezas de baño dice que “están vueltos un ocho” porque hay que calcular el 16 % (IVA) y el 3 % (IGTF), pero aún no tienen claridad en los procedimientos. “Normalmente se cuadra con el cliente si no quiere factura no se le cobra, pero si quiere factura es un problema porque los cálculos son una locura”, indica a Crónica.Uno.

La empleada agrega que este nuevo impuesto hace más complicada la facturación. “Hay que cuidarse, no se puede dejar de vender, pero tampoco se puede evadir la factura”.

Consecomercio dijo la semana pasada que ya habían comenzado las fiscalizaciones por parte de la Superintendencia Nacional para la Defensa para los Derechos Socioeconómicos (Sundde) para revisar que los establecimientos estén aplicando el cobro del impuesto, si bien, les habrían asegurado que no iban a multar existe temor en el sector, pues 75 % no ha podido adecuar sus máquinas fiscales para poder percibir el impuesto.

La norma dice que todo el que sea sujeto pasivo especial (SPE) debe percibir este impuesto para luego enterarlo al fisco nacional, pero para los gremios empresariales, allí comienza el problema, pues la unidad tributaria ha quedado tan rezagada que la mayoría de los establecimientos comerciales, industriales, o agrícolas hoy son SPE por el monto de sus ingresos.

El presidente de Fedecámaras, Carlos Fernández, dijo a Unión Radio que esto deriva en que una gran cantidad de establecimientos comerciales van a tener que cobrar estos impuestos y en muchos de esos sitios no hay ni un banco para enterar lo que cobren y mucho menos una oficina recaudadora de impuesto.

A veces estas leyes son casi que de imposible cumplimiento porque no toman en cuenta la realidad del sistema venezolano. Se debe corregir el tema de quién es contribuyente especial porque le estás poniendo una obligación casi de imposible cumplimiento a buena parte de la red comercial del país, que no está en condiciones de llevar adecuadamente este tributo”, apuntó.

El representante gremial también advirtió que el IGTF tendrá un impacto en la formación de los precios de bienes y servicios. 

Por su parte, el presidente de Conindustria, Luigi Pisella, coincide en que este impuesto ya comenzó a tener peso en la cadena de costos, lo que acarreará un incremento en el precio de productos nacionales. El sector tuvo más facilidades que el comercial para adaptar sus software a los equipos, sin embargo, existen dudas sobre cómo aplicarán el IGTF en las ventas a crédito que la industria da en plazos que pueden variar desde los 15 a los 60 días. Sobre esto Pisella indica que pidieron información al Seniat, pero no han recibido respuesta. 

Conindustria pide que este tributo sea prorrogado o se suspenda hasta tanto las dudas hayan sido aclaradas y también recomiendan que se ponga en práctica una campaña informativa que haga más digerible su adopción. “A la industria le preocupa el hecho de que este impuesto es inflacionario y además tiene efecto bola de nieve: se van adicionando los costos de producción”, dijo. 

En el medio están los consumidores, que sienten que les están cobrando de forma arbitraria o que perciben que esto provocó que aumentaran los precios. Lilian Gluck, por ejemplo, dice que este fin de semana le cobraron el IGTF cuando pagó con una tarjeta de crédito internacional.

Pasé la tarjeta de crédito en un establecimiento, ellos pasan el monto en bolívares y cuando les dije que la tarjeta era americana me dijeron que me tenían que cobrar el 3 % yo le dije que no, que independientemente de que la tarjeta sea nacional o extranjera ellos están pasando el monto en bolívares, no lo están pasando en dólares y no hubo manera, me lo cobraron”. 

Juan Carlos Contreras, especialista en Derecho Tributario, explica a Crónica.Uno que existe “una enorme confusión” sobre los cobros con tarjetas de crédito, debido a los múltiples cambios por parte del Seniat con respecto a lo que establece la norma original.

Las tarjetas internacionales cuando pasan por un punto de venta autorizado por el BCV solo generan un consumo en bolívares y al titular de la tarjeta le descuentan el equivalente en divisas en su cuenta en el extranjero, pero aquí al comercio receptor del pago se le genera en bolívares, por tal motivo, no debería ocurrir el 3 % en esa operación, sin embargo, la confusión que existe de la interpretación a la norma genera que estas cosas sucedan”, explica el especialista.   

El abogado apunta que “lo que hace que nazca el 3 % del IGTF es que el pago se haga en divisas”.

Vanesa Bastidas comenta que algunos establecimientos han aumentado el precio de los productos. Otros no están aceptando divisas, en un país donde más del 60 % de las transacciones comerciales se pagan con una moneda distinta al bolívar. En la última semana tuvo que cambiar sus dólares, para pagar con bolívares, pues en dos locales del oeste de Caracas no los recibían. Los establecimientos le indicaron que era mientras se organizaban y entendían “eso del impuesto”. “Tuve que pagar por punto”, cuenta resignada.

A juicio del presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), Roberto León Parilli, este impuesto impacta toda la cadena de comercialización y por ende tendrá un efecto en los precios que terminará pagando el consumidor. Además, menciona que esto suma otra dificultad a las que ya experimentaba la población, debido a la dolarización de facto, como por ejemplo, la escasez de billetes de baja denominación para dar vueltos. 

“Este impuesto lejos de beneficiar al consumidor lo que hace es traerle consecuencias y perjudicar su capacidad de compra, porque va a encarecer de alguna manera los productos, lo otro es toda la cantidad de situaciones que se van presentando en el proceso de adecuación, como la instalación de las máquinas que el Seniat amerita para cobrar esos impuestos. La anarquía a la hora de trabajar sin facturas, que es algo conocido en el país”, resume León Parilli.

El presidente de Anauco recuerda que en los últimos años las medidas en materia cambiaria han sido una suerte de ensayo y error, casi todas impuestas de manera informal, como la dolarización. 

“Hace poco era un delito hablar de una moneda distinta al bolívar, era incluso considerado por algunos como una suerte de traición a la patria y de la noche a la mañana todo esto cambió. Casi por omisión el Estado dejó que ocurriera la dolarización, sin que exista alguna norma que regule esa materia y ello genera una cantidad de distorsiones porque el país no está preparado para el manejo de efectivo en divisas. Ahora imponer en este momento un impuesto general a las transacciones donde no tenemos ni siquiera formalizada la circulación de la divisa es cuesta arriba, eso amerita un proceso de adecuación sumamente largo y todas las consecuencias las paga el consumidor”, advierte.

Los reportes de cobros irregulares también llegan a las redes sociales. Karolina, una usuaria de Twitter, manifestó que el 2 de abril pagó con bolívares en una estación de servicio y le aplicaron el IGTF porque el producto era dolarizado.

Hoy pagué con bolívares y me aplicaron el IGTF en la E/S La Barraca  de Maracay porque el precio es dolarizado. Ajá pero le estoy pagando en bolívares y él insistía que como es dolarizada tenía que aplicar el 3 %. Por más que le expliqué fue en vano y no podía pasar todo el día allí. Fueron 34,7 litros y lo redondeó a 35 litros, muy a pesar que le dije que lo iba a pagar en bolívares por tarjeta de débito y no me dio factura, se rehusó”.



Otro caos que no se ve

Las empresas de desarrollo de software también han sido alcanzadas por la confusión. Una empresa que genera software para máquinas fiscales publicó la semana pasada que el Seniat le había autorizado una fórmula de cálculo del IGTF para aplicarla como un desarrollo a las máquinas fiscales que ellos venden, pero esa fórmula solo tomaba el subtotal de la factura y no la totalidad del monto pagado como dice la ley. Así que a los días el Seniat retiró el permiso y pidió que fuera modificada por una fórmula que adoptara la totalidad de la factura. 

“Eso generó una confusión tan enorme que muchos tributaristas hicimos mención a eso en nuestros talleres y a los clientes sobre cuál era entonces la base de cálculo del IGTF, si era la totalidad de lo pagado en divisas o era solo el subtotal porque cuando hablamos de totalidad eso incluiría el IVA”, explica Juan Carlos Contreras especialista en Derecho Tributario. 

Hay demasiada confusión al punto de que el mismo Seniat aprueba a través de un acto administrativo una cosa y luego manda a recoger lo que aprobó para modificarlo y ajustarlo a la ley, indica.

Qué pasa con los pagos a través de Zelle

Aún hay confusión sobre la aplicación de la ley en plataformas de pago como Zelle, Zinli y Paypal, entre otras. Sin embargo, el especialista tributario indica que la una de las gerencias de fiscalización de Caracas pidió a la consultoría jurídica interna del Seniat un pronunciamiento sobre si este tipo de operaciones están o no están gravadas con el 3 %.

“Consultoría jurídica respondió que estas operaciones de pago realizadas a través de Zelle, Zinli, Binance, Papypal, etc, sí están sometidas a percepción por parte de el sujeto pasivo que emite la factura”. Cualquier pago realizado con divisas – a un sujeto pasivo especial- por medio de estas plataformas serán gravadas con el IGTF. Y también las tarjetas de crédito internacionales solo si el punto es internacional.

Cronica Uno

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