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“Las empresas de Guayana fueron el primer benefactor de la calidad de vida de los venezolanos” es la apreciación de José Basanta, dirigente sindical de Bauxilum, quien en compañía de Ramón Castillo también dirigente sindical de la Siderúrgica del Orinoco SIDOR y otros trabajadores de La CVG y el sector salud se pronunciaron sobre la actual situación laboral en Guayana donde se han venido dando violaciones flagrantes a los derechos laborales y a los derechos humanos en su contexto general. 

Basanta deploró el cierre casi absoluto del emporio industrial en la región, lo cual deriva una consecuencia nefasta que es la pérdida de los puestos de trabajo, por una parte y por otra al dejar de enviar insumos a las empresas nacionales de productos acabados como línea blanca, partes de carro, envases de alimentos y para el sector construcción, también tiene efectos negativos en todo el país. 

Por su parte Ramón Castillo manifestó que hasta hace, por lo menos una década se veía como un imposible el cierre de SIDOR. Sin embargo, la realidad es otra. “Actualmente la factoría del acero está trabajando en un 3% de su capacidad instalada de 5.1 millones de TM “dijo Castillo. 

José Basanta, el año pasado denunció la alharaca que se formó por el arranque de un calcinador que tenia 19 meses paralizado y el tiempo le ha dado la razón, porque eso no significó el arranque total de la planta, cuyo objetivo es transformar la bauxita, en alúmina de grado metalúrgico. La bauxita y la alúmina constituyen la principal materia prima para la obtención de aluminio primario y la capacidad instalada es de 2 millones de toneladas al año. 

Los dirigentes coinciden en la necesidad de recuperar las empresas de Guayana porque significan 50.000 empleos directos y 200.000 indirectos, lo cual fortalece la economía regional. 

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